El mundo del entretenimiento colombiano está de luto tras el fallecimiento del reconocido actor Julio Medina, quien partió de este mundo el sábado 23 de noviembre de 2024 a los 91 años de edad. Su muerte marca el fin de una era en la televisión y el cine colombianos, dejando un legado imborrable en la industria del entretenimiento.
Una vida dedicada a la actuación
Julio Medina Salazar nació el 16 de enero de 1933 en Chiquinquirá, Boyacá. Desde muy joven, mostró una pasión innata por la actuación que lo llevaría a convertirse en uno de los artistas más respetados y versátiles de Colombia. A los 13 años, se trasladó con su familia a Bogotá, donde completó su educación secundaria en el prestigioso Colegio de San Bartolomé.
Inicialmente, Medina se inclinó por el derecho, iniciando sus estudios en la Universidad Javeriana. Sin embargo, el llamado de las artes escénicas fue más fuerte, y pronto abandonó la carrera jurídica para dedicarse temporalmente a la locución
. Esta decisión marcaría el inicio de una trayectoria artística que se extendería por más de seis décadas.
El sueño americano
En 1954, con apenas 21 años, Julio Medina tomó una decisión que cambiaría el curso de su vida: emigró a los Estados Unidos con el firme propósito de convertirse en actor. Este viaje, lleno de desafíos y oportunidades, lo llevó a la escuela de actuación Playhouse en Pasadena, California. Sin embargo, el camino hacia el éxito no fue fácil. Al no hablar inglés, fue inicialmente rechazado, lo que lo obligó a trabajar en diversos oficios, como podar jardines y limpiar piscinas, para sostenerse económicamente.
Lejos de desanimarse, Medina perseveró en su sueño. Se enroló en la Armada de los Estados Unidos por dos años, una experiencia que no solo le permitió mejorar su inglés, sino que también le brindó una perspectiva única que más tarde enriquecería sus interpretaciones. Paralelamente, se afilió a la Asociación Extranjera de Prensa de Hollywood, donde escribió artículos para publicaciones colombianas, manteniendo así un vínculo con su país natal.
Triunfo en Hollywood
El año 1965 marcó un hito en la carrera de Julio Medina. Después de un breve paso por el cine peruano, que terminó abruptamente debido a la quiebra de la compañía productora, Medina regresó a los Estados Unidos. Fue entonces cuando logró su anhelado debut en la televisión estadounidense, apareciendo en la popular serie «Gunsmoke». Este papel abrió las puertas a una prolífica carrera en Hollywood, donde Medina se especializó en interpretar personajes de origen latino.
Durante su etapa en la meca del cine, Medina participó en numerosas series de televisión y películas, compartiendo escena con estrellas de la talla de David Carradine, Michael Douglas y Sally Field. Aunque no llegó a obtener papeles protagónicos, logró establecerse como un actor respetado y constante en la industria, capaz de vivir de su profesión y codearse con las grandes figuras del momento.
Entre sus apariciones más notables en la televisión estadounidense se encuentran roles en series icónicas como «The Wild Wild West» y «I Dream of Jeannie». Su versatilidad y profesionalismo le permitieron mantener una presencia constante en la pantalla, convirtiéndose en uno de los primeros actores colombianos en abrir camino en Hollywood.
Regreso triunfal a Colombia
Después de tres décadas en los Estados Unidos, Julio Medina decidió regresar a Colombia en 1984. Este retorno marcó el inicio de una nueva y exitosa etapa en su carrera, ahora en su tierra natal. La experiencia y el prestigio adquiridos en Hollywood le permitieron integrarse rápidamente a la industria televisiva colombiana, que estaba experimentando un periodo de crecimiento y transformación.
En Colombia, Medina encontró un terreno fértil para su talento. Participó en numerosas producciones que se convirtieron en clásicos de la televisión nacional. Su versatilidad le permitió abordar una amplia gama de personajes, desde roles dramáticos hasta papeles más ligeros, siempre dejando una marca profunda en el público.
Papeles memorables
Entre los papeles más recordados de Julio Medina en la televisión colombiana destaca su interpretación de Pedro José Donoso en la telenovela «En cuerpo ajeno» (1992). Esta producción, escrita por Julio Jiménez, se convirtió en un hito de la televisión colombiana. Medina dio vida a un millonario viudo que, tras ser asesinado por su joven esposa y su amante, reencarna en el cuerpo de un campesino llamado Salvador Cerinza. La trama, que mezclaba elementos de venganza, justicia y redención, cautivó a la audiencia, y la actuación de Medina fue fundamental para el éxito de la telenovela.
Otro papel destacado fue el de Bernardo Elizondo en «Las aguas mansas» (1994), también escrita por Julio Jiménez. En esta producción, Medina interpretó al patriarca de una familia envuelta en conflictos y secretos. Su actuación le valió el premio India Catalina al Mejor Actor de Telenovela en 1995, consolidando su estatus como uno de los actores más respetados del país.
La lista de producciones exitosas en las que participó Medina es extensa e incluye títulos como «Los Cuervos», «La viuda de blanco», «Amor en custodia», «Malcriados», «Venganza» y «Sin senos sí hay paraíso», entre muchas otras. En cada una de estas producciones, Medina demostró su capacidad para adaptarse a diferentes géneros y estilos de actuación, manteniendo siempre un alto nivel de calidad en sus interpretaciones.
Legado y reconocimiento
A lo largo de su carrera, Julio Medina recibió numerosos reconocimientos por su contribución al arte dramático. Además del ya mencionado premio India Catalina, obtuvo el premio Simón Bolívar como Mejor Actor por su trabajo en «Las aguas mansas». Su trayectoria fue también reconocida con el premio TV y Novelas a toda una vida de dedicación al arte, y el Nogal de Oro por su vida y obra.
Más allá de los premios, el verdadero legado de Julio Medina reside en su influencia en generaciones de actores colombianos. Su ejemplo de profesionalismo, dedicación y versatilidad inspiró a muchos jóvenes talentos a perseguir sus sueños en la actuación. Medina demostró que era posible triunfar tanto en Hollywood como en la industria nacional, abriendo caminos para futuros artistas colombianos en el escenario internacional.

Últimos años y fallecimiento
En sus últimos años, Julio Medina optó por una vida más tranquila. En 2016, después de más de 50 años de contribución al arte y la cultura de Colombia, decidió retirarse de la actuación. En una entrevista concedida a La Red en diciembre de 2021, Medina reveló que había decidido vivir en un hogar para personas de la tercera edad, donde llevaba ya cuatro años.
Esta decisión le permitió dedicar sus últimos años a descansar y disfrutar de sus pasiones. Medina mencionó que pasaba su tiempo leyendo y viendo buenas películas, manteniendo vivo su amor por el arte dramático incluso en su retiro.
El sábado 23 de noviembre de 2024, a la edad de 91 años, Julio Medina falleció en Bogotá. La noticia fue confirmada por Julio Hernán Correa, presidente de la Asociación Colombiana de Actores (ACA), quien declaró a la revista Vea que «Julio estaba muy enfermo». Aunque las causas exactas de su muerte no han sido reveladas públicamente, se sabe que Medina luchaba contra la diabetes y tenía problemas cardíacos.
Reacciones y homenajes
La noticia del fallecimiento de Julio Medina generó una ola de tristeza y reconocimiento en el mundo del entretenimiento colombiano. Colegas, amigos y seguidores expresaron su pesar por la pérdida de este grande de la actuación, a quien también recuerdan como un hombre de gran sensibilidad y generosidad.
En las redes sociales, numerosos mensajes de condolencia y homenaje inundaron las plataformas. Muchos recordaron sus papeles más emblemáticos y compartieron anécdotas personales sobre el actor. Edwin Rodríguez, productor general de RTVC, escribió un emotivo mensaje: «Que en paz descanse, mi querido amigo Julio. Se te quiere mucho y siempre serás una gran inspiración. También gracias por ser parte de mi vida y permitirme conocerte».
Un legado imborrable
Julio Medina deja un vacío irreemplazable en la industria del entretenimiento colombiano. Su carrera, que abarcó más de seis décadas, no solo dejó una marca indeleble en la televisión y el cine, sino que también abrió puertas para futuras generaciones de actores colombianos en el escenario internacional.
Su capacidad para interpretar una amplia variedad de personajes, desde roles dramáticos hasta papeles más ligeros, lo convirtió en uno de los actores más versátiles y respetados de Colombia. Su trabajo en producciones emblemáticas como «En cuerpo ajeno», «Las aguas mansas» y muchas otras, seguirá siendo recordado y apreciado por generaciones de espectadores.
Más allá de su talento actoral, Julio Medina será recordado por su profesionalismo, su dedicación al oficio y su capacidad para inspirar a otros. Su trayectoria es un testimonio de perseverancia y pasión por el arte dramático, un ejemplo para todos aquellos que sueñan con hacer carrera en la actuación.
Aunque Julio Medina ya no está físicamente entre nosotros, su legado perdurará a través de su extensa filmografía y en la memoria de todos aquellos que tuvieron el privilegio de trabajar con él o de disfrutar de sus interpretaciones. Su contribución al arte y la cultura de Colombia es invaluable, y su nombre quedará grabado para siempre en la historia del entretenimiento nacional e internacional.
Descanse en paz, Julio Medina, una verdadera leyenda de la actuación colombiana.