Hay parejas de telenovela que permanecen en la memoria aunque pasen décadas. Para muchos espectadores, Erika Buenfil y Eduardo Santamarina forman una de ellas. En 1996 protagonizaron Marisol y ahora, treinta años después, vuelven a compartir una producción en Sabor a ti.
El reencuentro tiene un componente especialmente nostálgico para quienes siguieron aquella historia. Los dos intérpretes han continuado trabajando durante todos estos años e incluso han permanecido vinculados a la misma empresa, pero sorprendentemente no habían vuelto a coincidir en un proyecto de estas características.
Un reencuentro que parecía de ayer
En un vídeo difundido por Las Estrellas, Erika Buenfil explicó que volver a trabajar con Santamarina ha sido una experiencia muy agradable y que la química apareció de manera inmediata. La actriz bromeó con la sensación de que, pese a las tres décadas transcurridas, parecía que se habían visto el día anterior.
Santamarina también destacó lo llamativo que resulta haber necesitado casi treinta años para coincidir de nuevo pese a dedicarse ambos a la interpretación y continuar vinculados a Televisa. Los dos agradecen a la productora Lucero Suárez la oportunidad de reunirlos en Sabor a ti.
Esta vez no interpretan a Marisol y José Andrés. Buenfil da vida a Josefina Montero, La Chata, mientras Santamarina encarna a Maximiliano Sarmiento, Max. Son personajes adultos, con una historia propia y un tono que permite a ambos actores reencontrarse desde un lugar completamente diferente al de 1996.
Para el público veterano, sin embargo, resulta inevitable mirar atrás. Marisol fue una de las telenovelas mexicanas más recordadas de los años noventa. La historia seguía a una joven humilde marcada por una cicatriz en el rostro y por un origen familiar que desconocía. Su relación con José Andrés se convirtió en el eje sentimental de una trama llena de secretos, diferencias sociales y revelaciones.
Lo que ha cambiado desde ‘Marisol’
Cuando protagonizaron aquella ficción, Eduardo Santamarina afrontaba uno de sus primeros grandes papeles protagonistas, mientras Erika Buenfil ya era una actriz muy conocida. Tres décadas después, ambos llegan al reencuentro con carreras extensísimas y con una relación con el género muy distinta.
Buenfil ha explicado recientemente que acumula casi 45 años de trayectoria y que continúa trabajando porque disfruta profundamente de su profesión. Santamarina, por su parte, ha pasado por numerosos protagonistas y personajes de carácter hasta convertirse en uno de los rostros habituales de la ficción mexicana.
La televisión también ha cambiado. En 1996 una telenovela podía convertirse en un acontecimiento diario capaz de reunir audiencias enormes frente al televisor. Hoy las historias viajan por plataformas, se consumen a ritmos distintos y sus protagonistas mantienen contacto directo con los seguidores a través de las redes sociales. Sin embargo, la nostalgia sigue teniendo una fuerza enorme.
Por eso este reencuentro funciona en dos niveles. Para quienes vieron Marisol, supone recuperar a dos intérpretes asociados a una etapa muy concreta de su vida. Para los espectadores más jóvenes, es simplemente una nueva pareja de personajes dentro de Sabor a ti, sin necesidad de conocer aquella historia anterior.
‘Sabor a ti’ une pasado y presente de las telenovelas mexicanas
La nueva producción está protagonizada por Eva Cedeño y Mario Morán y sitúa su historia en Montealegre, entre viñedos y familias enfrentadas. Ángela Herrera regresa tras la enfermedad de su abuela y descubre un secreto relacionado con una fórmula de vino que pertenece a la historia de su familia.
El reparto mezcla precisamente distintas generaciones de intérpretes. Junto a sus protagonistas aparecen César Évora, Nuria Bages, Juan Diego Covarrubias, Alejandro Ibarra, Lisset, Arturo Carmona y otros nombres conocidos. Esa combinación permite que la ficción mire hacia el futuro sin perder la conexión con décadas de melodrama mexicano.
Buenfil y Santamarina aportan un ingrediente difícil de fabricar: una historia compartida que el público ya conoce. Cuando aparecen juntos, no solo están La Chata y Max; para una parte de la audiencia también existe el recuerdo de Marisol y José Andrés.
La propia Erika asegura que en pantalla se verá algo divertido entre ambos. Después de treinta años, esa naturalidad puede convertirse en uno de los pequeños placeres de Sabor a ti para los seguidores de toda la vida.
Si quieres conocer mejor la nueva producción, en Revista Telenovelas seguiremos sus novedades junto a otras ficciones mexicanas como Las hijas de la señora García.
Fuentes: Las Estrellas, TVyNovelas y TelevisaUnivision.


